Sí, pero con método. La clave está en tres decisiones: comprar el vuelo en el momento correcto, dormir en hostels o campings, y comer donde comen los locales. En cada guía te muestro el presupuesto real que gasté, peso por peso.
No para empezar. Mi primera montaña la subí con zapatillas urbanas (no lo recomiendo, pero se pudo). Hay tres cosas en las que sí vale la pena invertir — calzado, abrigo y mochila — y el resto se puede resolver barato o prestado. Está todo en la guía de equipo.
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